Brasil aprueba reducir la jornada laboral a 40 horas semanales sin recortar salarios
El Senado brasileño dio luz verde a la reforma constitucional que busca eliminar la escala de seis días de trabajo por uno de descanso. La medida contempla dos días de descanso semanal y una implementación gradual, aunque todavía requiere su promulgación para entrar en vigencia.

Brasil avanzó hacia una modificación de su régimen laboral con la aprobación, en el Senado Federal, de una propuesta de reforma constitucional que reduce la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales y busca poner fin a la denominada escala 6×1, que permite trabajar seis días por cada jornada de descanso. El cambio apunta a ampliar el tiempo libre de los trabajadores sin reducir sus remuneraciones.
La votación se realizó el miércoles 14 de octubre, cuando el Senado aprobó la propuesta con 75 votos a favor y uno en contra, de acuerdo con la información institucional difundida por el Congreso brasileño. La Cámara de Diputados ya había dado su aprobación al texto en mayo, por lo que la reforma quedó pendiente de promulgación.
El nuevo esquema contempla una reducción progresiva de la carga horaria. Durante la primera etapa, prevista para 60 días después de la promulgación, el límite semanal pasaría de 44 a 42 horas. Posteriormente, al cumplirse un año, la jornada máxima se reduciría a 40 horas semanales, con dos días de descanso remunerado.
La propuesta, identificada como PEC 221/2019, fue aprobada previamente por la Cámara de Diputados el 27 de mayo. Según la información oficial de ambas cámaras legislativas, la reforma contempla una transición para que las empresas adapten sus jornadas de trabajo, así como disposiciones específicas para determinadas actividades.
¿Cuántos trabajadores podrían beneficiarse?
De acuerdo con un estudio del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (Dieese), citado por la agencia pública Agência Brasil, la reducción de la jornada podría beneficiar a aproximadamente 26,8 millones de trabajadores brasileños.
La modificación representa un cambio en la organización del trabajo, especialmente para sectores como el comercio y los servicios, donde son habituales las jornadas distribuidas en seis días. No obstante, su aplicación efectiva dependerá de la promulgación de la reforma y de las disposiciones previstas para la transición.
