EconomíaLatam
Finanzas Internacionales

Colombia evalúa apoyo del FMI ante el deterioro de sus cuentas públicas

El Gobierno colombiano mantiene conversaciones con el organismo internacional para explorar alternativas de financiamiento ante el aumento del déficit fiscal y la deuda. Especialistas estiman que una eventual asistencia podría ubicarse entre USD 8.000 millones y USD 20.000 millones.

Redacción
FMI
— Gentileza

Colombia busca alternativas de financiamiento internacional para enfrentar el deterioro de sus cuentas públicas, marcado por el aumento de la deuda, la caída de los ingresos tributarios y las crecientes necesidades de recursos del Estado. En ese contexto, el Gobierno inició conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para evaluar posibles mecanismos de asistencia financiera.

Según informó la agencia Reuters, una delegación del Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Colombia viajó a Washington para mantener reuniones con representantes del organismo multilateral, por instrucciones del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella. Las conversaciones se desarrollan en medio de un escenario de mayor presión fiscal y dificultades para contener el costo del endeudamiento.

De acuerdo con diez economistas, funcionarios y exfuncionarios consultados por Reuters, Colombia podría buscar un respaldo financiero de entre USD 8.000 millones y USD 20.000 millones. Sin embargo, las cifras corresponden a estimaciones sobre un eventual programa de asistencia, ya que todavía no existe un acuerdo de financiamiento aprobado.

La situación fiscal constituye uno de los principales desafíos para la economía colombiana, debido a que el Gobierno proyecta un déficit equivalente al 7,2% del producto interno bruto (PIB) para 2026, mientras que para 2027 estima que el desequilibrio podría alcanzar el 9,4%. Estas proyecciones reflejan la diferencia entre los ingresos y los gastos del Estado y anticipan mayores necesidades de financiamiento.

Entre las alternativas consideradas por los especialistas figura la Línea de Precaución y Liquidez (PLL, por sus siglas en inglés), un instrumento del FMI dirigido a países con fundamentos económicos e instituciones relativamente sólidos, pero que enfrentan vulnerabilidades que podrían comprometer su estabilidad financiera.

El acceso a este mecanismo exigiría que Colombia demuestre avances en la sostenibilidad de sus finanzas públicas, particularmente en el control del déficit y de la deuda. Aunque el país cuenta con un sistema financiero desarrollado y un banco central independiente, los especialistas advierten que los desequilibrios fiscales representan un obstáculo importante para alcanzar un eventual acuerdo.

El exministro de Hacienda colombiano Mauricio Cárdenas sostuvo, en declaraciones recogidas por Reuters, que una asistencia cercana a USD 20.000 millones podría permitir al país reemplazar parte de su deuda más costosa por financiamiento en condiciones más favorables. Otros especialistas consideran que un acuerdo con el FMI podría contribuir a recuperar la confianza de los inversionistas y facilitar el acceso a recursos de organismos multilaterales.

Cabe señalar que Colombia ya recurrió anteriormente al financiamiento del FMI durante la pandemia de COVID-19, cuando utilizó aproximadamente USD 5.400 millones de una línea de crédito flexible. Ese préstamo fue cancelado posteriormente, mientras que el acuerdo de Línea de Crédito Flexible vigente fue terminado en octubre de 2025, según informó oficialmente el organismo.

Por qué importa

La situación colombiana muestra los desafíos que enfrentan algunas economías latinoamericanas para financiar sus presupuestos en un escenario de endeudamiento elevado y condiciones financieras internacionales más exigentes.

Etiquetas: Economía, Latam

Seguí leyendo