Ejecutivo de Meta visitó Relevant Holding y contó cómo se trabaja en la firma estadounidense
La inteligencia artificial ya forma parte del trabajo cotidiano dentro de Meta. Roberto López, ingeniero informático paraguayo que vive en Miami, cuenta cómo se prueban las nuevas herramientas, qué buscan las plataformas y por qué lo que vemos en Instagram no es igual para todos.

Una herramienta de inteligencia artificial puede resumir en minutos un trabajo que antes llevaba días. Pero antes de que llegue al público, puede pasar por semanas de pruebas, ajustes y evaluaciones. Ese proceso forma parte del trabajo cotidiano de Roberto López (38), un ingeniero informático paraguayo que hoy se desempeña en el área de negocios de Meta, la compañía estadounidense detrás de Facebook, Instagram y WhatsApp.
Roberto López visitó las oficinas de Relevant Holding y contó a Dos Puntos sobre su carrera profesional. Se mudó a Miami hace casi dos años. Su camino hacia la tecnológica comenzó desde Paraguay, donde durante cinco años trabajó con socios de Meta como ingeniero de negocios, en un programa que permitía gestionar mercados en los que la empresa no tenía oficinas propias. Cuando esa iniciativa terminó, en 2024, se abrió la posibilidad de postularse para trabajar directamente con la compañía.
Con una maestría en gestión de sistemas informáticos y experiencia en infraestructura y bases de datos, hoy está más cerca del área de negocios. Desde allí, también conoce de primera mano el ritmo que impone la inteligencia artificial.
Procesos
Dentro de las grandes tecnológicas, explica López, probar herramientas nuevas no es una tarea ocasional. Los equipos reciben funcionalidades en desarrollo, las utilizan en situaciones reales y envían comentarios para detectar problemas y mejorar sus resultados. Según relata, de todas las herramientas que prueban internamente, solo una parte llega finalmente al público.
La diferencia está en que empresas como Meta desarrollan sus propios modelos de inteligencia artificial, mientras que otras compañías incorporan modelos existentes a sus productos. Esa competencia acelera los cambios. Herramientas que hace un año requerían mucho tiempo o equipos especializados hoy pueden resolver tareas en minutos.
La apuesta, sin embargo, no consiste solamente en crear tecnología novedosa. También hay que encontrar problemas concretos que valga la pena resolver y desarrollar soluciones que puedan funcionar a gran escala, en mercados con distintas culturas, necesidades y regulaciones.
¿Por qué Instagram parece conocernos tanto?
Un fenómeno cotidiano que hace pensar a los usuarios de Instagram es cómo funciona su algoritmo y “si puede leerte la mente”, al respecto, el ingeniero aclaró que dos personas pueden abrir la aplicación al mismo tiempo y encontrar contenidos completamente diferentes.
“Los algoritmos aprenden de las interacciones de cada usuario, qué mira, qué comenta, a qué da ‘me gusta’ y qué pasa de largo”, dijo.
Por eso, una tendencia que parece dominar toda la plataforma puede no aparecer nunca en el perfil de otra persona. Lo que cada usuario ve está condicionado por sus propios intereses y hábitos digitales.
Esa personalización también plantea riesgos. López hizo énfasis en un tema relevante, que Meta prohíbe la compra de interacciones falsas y cuenta con controles para combatir estafas, perfiles fraudulentos y contenido engañoso generado con inteligencia artificial.
Aunque algunos casos pueden escapar a los filtros, sostiene que las plataformas trabajan constantemente para detectarlos y restringirlos.
Finalmente aseguró que la inteligencia artificial abre posibilidades para trabajar, crear y acceder a información de manera más rápida. Pero, en paralelo, exige mejores controles y usuarios más atentos. Para el especialista, la tecnología no se limita a lo que una herramienta puede hacer, sino que también importa cómo se utiliza y qué problemas ayuda a resolver.
Perfil:
Roberto López es ingeniero informático, paraguayo de 38 años. Cuenta con una maestría en gestión de sistemas informáticos. Antes de incorporarse a Meta, desarrolló su carrera en áreas técnicas de infraestructura y bases de datos, hasta orientarse hacia la gestión de negocios tecnológicos.
Por un lapso de 5 años trabajó desde Paraguay como ingeniero de negocios junto a socios de Meta, experiencia que le permitió conocer de cerca las operaciones de la firma. Tras el cierre de ese programa en 2024, se postuló para trabajar directamente en la empresa.
Actualmente vive en Miami, Estados Unidos, y forma parte del Global Business Group de Meta, división dedicada a la gestión de relaciones comerciales.


