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Un gran cardumen avanza hacia aguas paraguayas y activa controles especiales en el Paraná

El desplazamiento de dorados y bogas aguas arriba mantiene en alerta a las autoridades ambientales y navales. El Mades, la Prefectura Naval y la EBY coordinan controles en el área de Ayolas ante la proximidad de los peces a aguas paraguayas y buscan evitar la captura indiscriminada durante su migración.

Redacción
Operativo cardumen
— Gentileza EBY

El río Paraná atraviesa estos días un fenómeno que concentra la atención de pescadores, autoridades y comunidades ribereñas del sur del país.

Un importante cardumen de peces migratorios avanza aguas arriba y, ante su proximidad a territorio paraguayo, se puso en marcha un operativo especial para acompañar su desplazamiento y reducir la presión de pesca sobre los ejemplares, comunicaron desde la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).

El movimiento incluye principalmente dorados y bogas y está relacionado con el comportamiento natural de estas especies. Durante determinadas condiciones del río, los peces se desplazan hacia aguas arriba en busca de zonas favorables para alimentarse y reproducirse.

La situación ya generó medidas especiales del otro lado del Paraná. En Argentina, las autoridades reforzaron los controles en los sectores donde fueron detectadas concentraciones importantes de peces y establecieron restricciones dinámicas para evitar la pesca sobre los cardúmenes.

En Paraguay, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) mantiene un monitoreo permanente desde la zona de Ayolas, con apoyo de la Prefectura Naval Paraguaya y la Yacyretá.

El objetivo es tener información directa sobre el avance de los peces y actuar en caso de que la concentración ingrese a sectores de jurisdicción paraguaya.

Desde la Oficina Regional de Pesca y Acuicultura de Ayolas se mantiene comunicación con las autoridades argentinas, debido a que el desplazamiento fue detectado inicialmente en aguas del vecino país, de acuerdo a declaraciones de Mario Martínez, miembro de la oficina.

Al respecto, explicó que esta estrategia permite anticipar los controles y evitar que el ingreso de una concentración excepcional de peces tome por sorpresa a las instituciones encargadas de fiscalizar la actividad pesquera.

Por su parte, el Mades realiza verificaciones a pescadores comerciales y deportivos, con controles sobre las licencias, las embarcaciones, las marcaciones y el cumplimiento de las tallas mínimas establecidas por la normativa vigente.

No se trata de una veda general

Uno de los puntos que las autoridades buscan dejar claro es que la protección establecida para el desplazamiento de los peces no significa una suspensión general de la pesca.

El Mades explicó que la resolución 430 establece medidas específicas para proteger a los cardúmenes migratorios durante este proceso. La disposición apunta a impedir que los pescadores se ubiquen sobre la concentración de peces para perseguirlos, capturarlos o extraerlos.

En caso de una captura accidental, los ejemplares deben ser devueltos al agua de manera inmediata y evitando una manipulación innecesaria.

POR QUÉ IMPORTA :
Para las comunidades que viven alrededor del Paraná, el movimiento de los peces no es solamente un fenómeno ambiental. El río forma parte de la actividad cotidiana de numerosas familias y sostiene una cadena vinculada con la pesca, el turismo y otras actividades que se desarrollan en sus márgenes. Por eso, la llegada de un cardumen de estas características genera una situación que requiere equilibrar dos intereses, el primero, permitir el desarrollo de la actividad pesquera dentro de las reglas, y el segundo, evitar que una concentración extraordinaria de peces sea sometida a una presión que pueda afectar su ciclo natural.
Etiquetas: Actualidad, Itapúa

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