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Una taza de identidad: Paraguay reconoce al cocido como patrimonio

La Secretaría Nacional de Cultura reconoce al cocido tradicional paraguayo como Patrimonio Cultural Inmaterial, destacando una costumbre que une generaciones y forma parte de la identidad nacional.

Redacción
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— Shutterstock

El aroma de la yerba mate tostada, el humo que se eleva de las brasas y el sonido del agua caliente al entrar en contacto con la preparación forman parte de una escena familiar para generaciones de paraguayos. El cocido tradicional, presente en los desayunos y las meriendas de miles de hogares, recibió un reconocimiento oficial que pone en valor su historia y su lugar en la identidad cultural del país.

La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) declaró al Cocido Tradicional Paraguayo como Patrimonio Cultural Inmaterial, durante un acto desarrollado en el Centro Cultural del Puerto de Asunción. La ceremonia se realizó en el marco del conversatorio “La yerba mate paraguaya: Orgullo Nacional”, que reunió a autoridades, productores y representantes del sector yerbatero.

Más que una bebida caliente, el cocido representa una tradición que se transmite de generación en generación. Su preparación, especialmente en la versión conocida como cocido quemado, reúne conocimientos y técnicas que forman parte de la vida cotidiana de las familias paraguayas. La combinación de yerba mate y azúcar, tostadas tradicionalmente sobre las brasas, da origen a un sabor característico que acompaña las primeras horas del día y los encuentros alrededor de la mesa.

La declaratoria reconoce precisamente esos saberes, prácticas y formas de preparación que se mantienen vigentes en distintas comunidades del Paraguay. Se trata de una manifestación cultural que trasciende lo gastronómico, al estar vinculada con los recuerdos de la infancia, las costumbres familiares y las maneras de compartir que identifican a la sociedad paraguaya.

Una tradición que despierta recuerdos

Durante la ceremonia, la ministra de Cultura, Adriana Ortiz Semidei, destacó el valor de reconocer oficialmente una práctica profundamente arraigada en la memoria colectiva. La autoridad hizo referencia a los recuerdos familiares asociados con el cocido quemado y a las diferentes formas de preparación que se conservan en el territorio nacional.

Entre las particularidades mencionadas, recordó el denominado “asado de Concepción”, nombre popular con el que se conoce al cocido quemado en esa zona del país. La expresión hace referencia al humo que desprende la preparación tradicional, una imagen característica de las mañanas en numerosos hogares.

La ministra también señaló que este reconocimiento responde a una deuda pendiente con una de las costumbres más representativas del Paraguay. En ese sentido, expresó su interés en que el cocido quemado continúe ocupando un lugar en los hogares y amplíe su presencia en instituciones educativas, espacios laborales y establecimientos turísticos.

El reconocimiento cultural no se limita a la bebida en sí, sino que alcanza los conocimientos que hacen posible su preparación y las prácticas sociales que la rodean. Desde la manera de tostar la yerba hasta las costumbres vinculadas con su consumo, cada elemento contribuye a mantener viva una tradición compartida.

La yerba mate, protagonista de la identidad paraguayaEl aroma de la yerba mate tostada, el humo que se eleva de las brasas y el sonido del agua caliente al entrar en contacto con la preparación forman parte de una escena familiar para generaciones de paraguayos. El cocido tradicional, presente en los desayunos y las meriendas de miles de hogares, recibió un reconocimiento oficial que pone en valor su historia y su lugar en la identidad cultural del país.

La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) declaró el viernes 9 de octubre al Cocido Tradicional Paraguayo como Patrimonio Cultural Inmaterial, durante un acto desarrollado en el Centro Cultural del Puerto de Asunción. La ceremonia se realizó en el marco del conversatorio “La yerba mate paraguaya: Orgullo Nacional”, que reunió a autoridades, productores y representantes del sector yerbatero.

Más que una bebida caliente, el cocido representa una tradición que se transmite de generación en generación. Su preparación, especialmente en la versión conocida como cocido quemado, reúne conocimientos y técnicas que forman parte de la vida cotidiana de las familias paraguayas. La combinación de yerba mate y azúcar, tostadas tradicionalmente sobre las brasas, da origen a un sabor característico que acompaña las primeras horas del día y los encuentros alrededor de la mesa.

La declaratoria reconoce precisamente esos saberes, prácticas y formas de preparación que se mantienen vigentes en distintas comunidades del Paraguay. Se trata de una manifestación cultural que trasciende lo gastronómico, al estar vinculada con los recuerdos de la infancia, las costumbres familiares y las maneras de compartir que identifican a la sociedad paraguaya.

Una tradición que despierta recuerdos

Durante la ceremonia, la ministra de Cultura, Adriana Ortiz Semidei, destacó el valor de reconocer oficialmente una práctica profundamente arraigada en la memoria colectiva. La autoridad hizo referencia a los recuerdos familiares asociados con el cocido quemado y a las diferentes formas de preparación que se conservan en el territorio nacional.

Entre las particularidades mencionadas, recordó el denominado “asado de Concepción”, nombre popular con el que se conoce al cocido quemado en esa zona del país. La expresión hace referencia al humo que desprende la preparación tradicional, una imagen característica de las mañanas en numerosos hogares.

La ministra también señaló que este reconocimiento responde a una deuda pendiente con una de las costumbres más representativas del Paraguay. En ese sentido, expresó su interés en que el cocido quemado continúe ocupando un lugar en los hogares y amplíe su presencia en instituciones educativas, espacios laborales y establecimientos turísticos.

El reconocimiento cultural no se limita a la bebida en sí, sino que alcanza los conocimientos que hacen posible su preparación y las prácticas sociales que la rodean. Desde la manera de tostar la yerba hasta las costumbres vinculadas con su consumo, cada elemento contribuye a mantener viva una tradición compartida.

La yerba mate, protagonista de la identidad paraguaya

La jornada también permitió abordar la importancia de la yerba mate como producto vinculado con la historia, la economía y la cultura nacional. Durante el conversatorio, representantes de instituciones públicas y del sector privado analizaron los avances del proceso de Denominación de Origen de la Yerba Mate Paraguaya, una iniciativa orientada a reconocer y proteger las características asociadas con su procedencia.

El encuentro contó con la participación de Nadia Alderete, gerente del Centro Yerbatero Paraguayo; Klaus Neumann, representante de Yerba Mate Fortín; Rossana González, jefa de Cultura Inmaterial de la SNC; y Mirtha Cárdenas, jefa de Denominación de Origen e Indicación Geográfica de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (DINAPI).

También participaron Marco Ferreira, director de la Biblioteca Nacional del Paraguay; Arami O’Hara, asesora de Gastronomía de la SNC; y el secretario ejecutivo de Turismo, Javier Ramírez, junto con productores y otros referentes del sector.

Durante las exposiciones se abordaron las características de la producción yerbatera y las prácticas culturales relacionadas con su consumo, así como los trabajos desarrollados para avanzar en el reconocimiento de la Denominación de Origen.

Como parte de la celebración, los asistentes compartieron una degustación de cocido quemado tradicional, llevando a la práctica el significado cultural de la bebida que protagonizó la jornada. El encuentro culminó con la entrega de la declaratoria oficial, mediante la cual la Secretaría Nacional de Cultura formalizó su incorporación al patrimonio cultural inmaterial del Paraguay.

Con este reconocimiento, una costumbre que durante generaciones pasó de las manos de abuelos y padres a las de hijos y nietos adquiere una nueva dimensión institucional. El cocido paraguayo conserva así su lugar en la mesa cotidiana, pero también recibe una distinción que busca contribuir a la continuidad de sus saberes y tradiciones.

Etiquetas: Actualidad, Paraguay

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